Un saber hacer, no un catálogo: partimos de sus necesidades, su sitio y sus limitaciones, y diseñamos un polo de medicina deportiva concebido para cumplir los requisitos de acreditación pertinentes — de la prevención y el diagnóstico a la recuperación, la readaptación y la vuelta al rendimiento — entregado como documentos llave en mano y llevado hasta la explotación o como asistencia al promotor (AMO).
La atención de medicina deportiva cubre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de lesiones, trastornos musculoesqueléticos y enfermedades que afectan al modo de vida y al rendimiento de los atletas. Según el marco legal y operativo, el establecimiento debería diseñarse para cumplir los requisitos de acreditación aplicables a la medicina deportiva de alto nivel y a la atención de atletas de nivel nacional e internacional — estableciendo un diagnóstico rápido y preciso, coordinando un plan de tratamiento completo y acompañando a los atletas de vuelta a su mejor nivel.
El entrenamiento en hipoxia (falta de oxígeno) estimula la producción de glóbulos rojos (EPO natural, eritropoyetina) y la adaptación celular. Utilizado para mejorar el VO₂máx y la resistencia, se presenta en distintos métodos cuya eficacia depende de la dosis de altitud simulada y del nivel de entrenamiento.
Adaptamos este saber hacer a su contexto — necesidades, emplazamiento, geografía y limitaciones — y lo llevamos hasta los documentos de proyecto llave en mano, y luego a la dirección de obra o a la asistencia al promotor (AMOA).
Los protocolos médicos, de recuperación, nutrición e hipoxia deben ser prescritos, supervisados y adaptados por profesionales sanitarios y del rendimiento cualificados. Esta página describe principios de diseño de infraestructuras y servicios, no un consejo médico individual.